El solo hecho de pensar que seamos novios me aterra.
Tengo fobia a la palabra relación.
No quiero perder la libertad que tanto me costó recuperar.
Quiero hacer lo que quiera cuando quiera sin tener que darte un cronograma de mis actividades.
Quiero hablar libremente sin tener que pensar si te puede molestar o no lo que diga.
Quiero decidir en el instante y no dos semanas antes para que vos tengas tiempo de asimilarlo.
Quiero poder disfrutar al máximo de mis ratos libres sin tener que apurarme para volver con vos.
Quiero almorzar tranquilo, hacer sobremesa, tomarme el café y tardar todo el tiempo que crea necesario antes de levantarme para atender a tus urgencias.
No quiero tener que opinar acerca de cual vestido, remera, remerita, campera, collar, aros, zapatos o sandalias te queda mejor después de haber visto trescientas cuarenta y dos combinaciones distintas.
No quiero ser tu remis, ni tu taxi ni tu chofer.
Quiero hacer mis planes en función de mis ideas y no de las tuyas.
Quiero salir si tengo ganas de salir.
Quiero irme a dormir cuando tengo sueño y no a la hora que a vos te parezca.
Quiero recibir todas las llamadas y mensajes posibles sin que tengas que preguntar quién es, de donde la conozco o si me la agarré. Y que no hagas una discusión por cada gilada.
Quiero que entiendas que yo una vez ya di todo de mí y no lo supiste aprovechar.
La fuente ya está agotada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario